CeraViva

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Por qué existe CeraViva

La idea no salió de un laboratorio, sino de una cocina concreta. Durante meses fuimos anotando cuánto film transparente terminaba en la basura cada semana: medio aguacate, un trozo de queso, el cuenco de la ensalada del día siguiente. Sumando, el número daba vergüenza. Recuperamos entonces un gesto antiguo, la tela de algodón impregnada con cera de abejas, y comprobamos que seguía funcionando igual de bien que antes de que existiera el plástico de un solo uso.

Trabajamos con proveedores locales de cera y algodón, y en un taller pequeño donde cada pieza se revisa a mano antes de salir. No queremos vender una solución total ni definitiva: hay alimentos húmedos o muy calientes que no son adecuados para estos envoltorios, y la cera se va gastando con los lavados. Preferimos decirlo claro y explicar los cuidados, los usos recomendados y qué hacer con la pieza cuando ya no sella. Esa honestidad también está en la estética: ilustración plana, colores cálidos y texturas que recuerdan a la cera de abejas.

Si quieres entender cómo lo aplicamos en el día a día, empieza por nuestra historia.

De una cocina concreta a un taller pequeño

  1. Primeros meses

    Las pruebas en casa

    Las primeras piezas se hicieron con retales de algodón y cera comprada a un apicultor de la zona. Probamos el sellado con medio aguacate, con pan y con un cuenco de ensalada. Aprendimos rápido que el calor de la mano importa más que la presión, y que un envoltorio mal secado pierde agarre antes de tiempo.

  2. Segundo año

    Proveedores locales y taller propio

    Dejamos de improvisar con cera suelta y acordamos un suministro estable con apicultores cercanos. El algodón pasó a ser de tejido más tupido, porque el anterior se agrietaba en los bordes. Montamos un taller pequeño donde cada pieza se revisa a mano antes de doblarse: si el reparto de cera queda desigual, se descarta.

  3. Tercer año

    Los límites que decidimos explicar

    Hubo devoluciones por usos que no eran los adecuados: carne cruda, líquidos muy calientes, alimentos que quedan varios días en la nevera. En vez de esconderlo, empezamos a escribir los cuidados y los usos recomendados en cada pedido. También dejamos claro que la cera se desgasta y que la pieza tiene un final de vida, que puede ser el compost.

  4. Actualidad

    Estampados cálidos y trabajo de taller

    Los patrones vivos y los colores cálidos no son un adorno: ayudan a distinguir tamaños y a reconocer cada envoltorio dentro de la nevera. Seguimos siendo un equipo reducido, con producción corta y revisión manual. No prometemos conservación indefinida ni sustituir toda la cocina, solo reducir el plástico de un solo uso en lo cotidiano.

Lo que sale del taller

Si quieres ver el catálogo completo o consultar qué estampados hay disponibles ahora mismo, escríbenos y te contamos lo que tenemos en el taller.

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